España

Son Vent, la residencia de los reyes en Mallorca donde jamás serán fotografiados

Así es el edificio de 650 metros cuadrados de privacidad donde se instalan Felipe y Letizia junto con sus hijas

Los Reyes acaban de terminar sus vacaciones más públicas en la isla de Mallorca, a la que se dirigen todos los años a primeros de agosto. Una tradición que se remonta a los padres del actual monarca, los reyes eméritos, que comenzaron a tener un destino fijo en su calendario vacacional en 1973. Fue un año después de que el Gobierno balear les cediera el palacio de Marivent.

Hasta entonces pasaban sus vacaciones estivales en diferentes zonas. Pero la diputación de Palma de Mallorca, propietaria del palacio, cedía hace ahora 50 años esta edificación, que cuenta con una finca de 33.000 metros cuadrados situada sobre el acantilado de Cala Mayor. Un lugar con unas vistas espectaculares sobre el Mediterráneo que además es un auténtico refugio para la familia real. Un paradisíaco destino en el que la reina Sofía pasa todos los veranos junto a su hermana Irene, pero en el que los Reyes tienen su propio espacio, Son Vent.

Todo el recinto del palacio de Marivent se encuentra situado en lo alto de una zona rocosa. Construido en 1923 por Guillem Fortesa, esta edificación era un museo de arte levantado por el matrimonio formado por Juan de Saridakis y madame Mounier. Un lugar lleno de rocas y donde sopla el viento, de ahí el nombre que recibe la residencia donde se aloja el rey Felipe y su familia.

Son Vent

Cerca, pero cada uno en la suya. Así es como podríamos decir que pasa la familia real sus vacaciones. Son Vent es una antigua masía que fue regalada al entonces príncipe Felipe en 1992. El que fuera presidente de la comunidad autónoma balear ese año, Gabriel Cañellas Fons, hacía oficial la entrega de los terrenos y viviendas colindantes al palacio de Marivent para llevar a cabo la ampliación de la residencia real en vacaciones. Son Vent había sido una residencia habitual del jefe del sector naval de Baleares hasta ese momento y el presidente de la comunidad y el ministro de Defensa de entonces hicieron las gestiones necesarias para cederle esa masía a Felipe VI.

Una casa que se encuentra cerca de los pabellones que ocupan sus hermanas, la infanta Elena y la infanta Cristina, dentro de la finca de Marivent cuando veranean en Mallorca. Esta residencia de unos 650 metros cuadrados está situada cerca de Porto Pi, donde antaño se atracaba el famoso barco del rey emérito Juan Carlos, el Fortuna.

La casa, dividida en cuatro plantas, está rodeada de un muro y una verja verde. No hay imágenes de esta propiedad que es el refugio de Felipe y Letizia junto a sus hijas en verano. Tras la verja hay un gran jardín lleno de pinos, palmeras y árboles frutales, como limoneros e higueras. Vegetación que se amplió con un olivo centenario que fue regalo de bodas del Ayuntamiento de Palma en 2004 para los entonces Príncipes de Asturias. Precisamente, ese año fue cuando hicieron los actuales monarcas obras para reformar esta residencia que había estrenado Felipe solo 5 años antes.

Acondicionamiento

Entonces tuvieron que acometer algunas reformas, algunas de ellas estructurales, ya que el cableado eléctrico era obsoleto, además de la cocina, que estaba desfasada y resultaba muy incómoda. Tras adecuar todo a las necesidades actuales, los Reyes comenzaron a veranear cada temporada en aquella residencia.

Un refugio protegido de las miradas ajenas que tiene un tejado a cuatro aguas y con un diseño de estilo típico mallorquín que contiene terraza a modo de porche recorriendo todas sus fachadas.

Desde este rincón privilegiado del Mediterráneo, con unas vistas espectaculares, los Reyes y sus hijas disfrutan de la paz y la tranquilidad en esta casa que además cuenta con una piscina situada junto a un pozo. La masía tiene un sótano, una buhardilla y dos plantas donde se distribuyen los ocho dormitorios, tres baños, el comedor, el recibidor, la cocina, una biblioteca y un amplio salón abovedado.

Residencia exclusiva

En ese mismo año en el que se casaron los Reyes, 2004, se construyó un muro exterior alrededor del recinto de Marivent que no solo incluía el edificio de Son Vent, sino también los pabellones de las Infantas y el propio palacio de Marivent.

Un muro con mayor altura y grosor que el que existía anteriormente para dar intimidad y seguridad a la familia real. Las obras estuvieron sufragadas por el Gobierno balear en colaboración con Patrimonio Nacional. No se incluía entonces ningún cambio de mobiliario, que depende de Patrimonio Nacional y que se sabe es de estilo típico balear, con muebles tradicionales locales y tejidos artesanos mallorquines.

Al este da la vivienda con el muro del palacio de Marivent, además de ejercer de separación un jardín de grandes dimensiones para que Felipe, Letizia, Leonor y Sofía estén cerca del resto de la familia, pero cada uno mantenga su propio espacio. De hecho, este año la infanta Elena y la infanta Cristina preferían dejar Mallorca antes de la visita de Letizia y sus hijas.

Comentarios
Somos ECD
Periodismo libre, valiente, independiente, indispensable