España

La Comunión Tradicionalista Carlista se plantea estudiar de nuevo la cuestión dinástica

Esta rama más conservadora no reconoce como abanderado y pretendiente a Carlos Javier de Borbón-Parma por el giro socialista que dio su padre Carlos Hugo

Simpatizantes carlistas.
photo_cameraSimpatizantes carlistas.

La facción más conservadora del carlismo, agrupada en la Comunión Tradicionalista Carlista, celebra los días 12, 13 y 14 de octubre su XIII congreso desde la “reconstitución” de 1986. Ese año varias organizaciones carlistas que rechazaban la línea socialista y de izquierdas del pretendiente Carlos Hugo de Borbón-Parma se unieron en la Comunión Tradicionalista Carlista.

Esta fuerza política carlista -distinta del “izquierdista” Partido Carlista- consiguió sólo 218 votos al Congreso en las elecciones generales de 218, aunque tuvo varios miles de votos al Senado, sin llegar a conseguir representación. Además, en las europeas de 2014 se presentó con varios partidos de derecha en la coalición Impulso Social, que obtuvo 17.774 votos.

Replanteamiento ideológico

Los carlistas de la Comunión Tradicionalista renovarán los órganos de gobierno de su partido y también votarán tres ponencias ideológicas sobre tres asuntos: “La familia”, “La sociedad” y “La Hispanidad”.

Monarquía Confidencial ha consultado estos documentos, elaborados por distintos dirigentes de la Comunión Tradicionalista Carlista. Y llama la atención que esta rama del carlismo se plantea de nuevo su posición ante la monarquía.

Cuando Carlos Hugo de Borbón-Parma dio el giro a la izquierda, los militantes más conservadores no le siguieron en Partido Carlista y formaron otras organizaciones que convergieron en 1986 en la actual Comunión Tradicionalista Carlista. De esta forma, aunque obviamente siguen siendo monárquicos, estos carlistas no tienen desde entonces a un pretendiente al trono, ya que no siguen tampoco al hijo de Carlos Hugo, Carlos Javier de Borbón-Parma.

Pues bien: en las ponencias para este congreso, varios ideólogos de esta rama del carlismo apuestan por estudiar y replantearse la posición sobre la monarquía y la corona. Pero no para apostar por Carlos Javier de Borbón-Parma (al menos no por ahora), y menos para virar hacia el republicanismo.

Un estudio sobre la “sucesión legítima”

Javier Barraycoa, escritor y profesor universitario catalán, ha elaborado la ponencia sobre la Hispanidad. Barrayoca considera que “pensar el la Hispanidad inevitablemente nos lleva a pensar en la Monarquía española según el modelo tradicional y no el liberal”, es decir, no en la actual monarquía de Felipe VI.

Y es aquí donde este consejero nacional de la Comunión Tradicionalista Carlista introduce su propuesta sobre la posición ante la monarquía: “Si aspiramos a restaurar una monarquía tradicional y legítima, aunque sea a muy largo plazo, no puede deslindarse el contenido de esta institución con la dinastía que la ha de encarnar”.

De ahí que proponga que se lleve a cabo “un estudio jurídico sobre la sucesión legítima”. Los carlistas basan su nombre en la disputa dinástica por la sucesión de Fernando VII, que acabó con la ley sálica que habría impedido reinar a su hija Isabel II, que se habría visto desplazada por el hermano del rey, Carlos María Isidro, primer pretendiente carlista.

La sucesión de esta línea dinástica acabó con Alfonso Carlos de Borbón-Austria Este. A partir de ahí, el carlismo se escindió en varias ramas con distintas pretendientes, el principal de los cuales es el citado Carlos Javier de Borbón-Parma. De ahí que ahora los carlistas de la Comunión Tradicionalista Carlista se planteen un estudio sobre la “sucesión legítima”.

“Este estudio es meramente teórico sin ánimo de confrontar al carlismo sino para tener un planteamiento serio del que partir a la hora de concretar -si Dios permite- la personificación de la dinastía legítima”, precisa Javier Barraycoa.

Optar por un pretendiente o crear un Consejo

Esta propuesta no es aislada en el marco de este congreso. El autor de la ponencia sobre “La familia”, el abogado Javier María Pérez-Roldán, introduce un punto “Sobre la Familia Real”.

Por un lado, afirma que “la ausencia de reconocimiento del Rey Legítimo no es tan acuciante como podría parecer, por de siempre los Carlistas hemos considerado la monarquía como la cúspide de nuestro sistema político”.

Pero a continuaciçon añade que “no obstante, sí convendría estudiar detenidamente la cuestión dinástica”. “Si tras su estudio existiera una conclusión segura e indubitada, desde la perspectiva jurídica (única válida en este tema)”, asegura el autor de esta ponencia de la Comunión Tradicionalista Carlista, “se debería obrar en consecuencia”.

Continúa proponiendo que “del mismo modo, si no pudiera haber una conclusión segura e indubitada jurídicamente habría que obrar en consecuencia en el sentido de no reconocer a ninguno de los actuales pretendientes y arbitrar un sistema (un Consejo) que en el futuro pueda dar conclusión al debate jurídico sobre el legítimo titular de la Corona”.

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