El confidente de la corte

De civil a guardia real: exigencia, valores y orgullo de pertenencia

El objetivo; aprender lo mínimo imprescindible para «andar por casa» sin tropezar demasiado. Así lo definen los "soldados del rey". 

El «periodo de prueba» finalizó el domingo día 5 de junio, con el traslado al Aeródromo Militar de Virgen del Camino (León), donde se instalaron para continuar con la formación durante las siguientes siete semanas.

El adiestramiento en orden cerrado consumió muchas horas de instrucción, pues resultará una actividad fundamental una vez que se incorporen a la Escuadrilla Plus Ultra del Grupo de Honores, donde su participación en los grandes eventos de Estado necesita un aprendizaje perfecto desde el inicio. Será otra de las constantes de su servicio en filas.

Las salidas al campo de doble o triple jornada «con todo el equipo a cuestas» sirvieron para evaluar el correcto aprendizaje de los alumnos.

Estas siete semanas en León finalizaron con el ejercicio de entrega de boinas. En él, nuestros aspirantes tuvieron que superar diferentes retos teóricos y prácticos que, cargados de un alto nivel de estrés y exigencia física, les exigieron aplicar los conocimientos adquiridos durante todo el periodo, poniendo a prueba también los valores militares que se les había intentado inculcar.

Tras la despedida de León y su regreso al acuartelamiento de El Rey, completarán su formación específica en las distintas escuelas que el Ejército del Aire y del Espacio tiene en sus bases de Zaragoza, León o Getafe; dependiendo de la especialidad elegida. Sus futuros compañeros aviadores de El Pardo ya esperan su regreso.

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