Reino Unido

El príncipe Harry fue invitado a la residencia de Balmoral días antes de la muerte de Isabel II

Declinó acudir y después no llegó a tiempo para despedirse de su abuela

Isabel II de Inglaterra falleció este jueves 8 de septiembre a los 96 años de edad. Lo hizo "plácidamente" en su hogar de Balmoral, lugar al que se desplazaron sus familiares más directos nada más conocer la preocupación de los médicos. Todos se movilizaron para estar a su lado lo antes posible. Su primogénito Carlos -actual rey Carlos III- fue el primero en llegar, y después aterrizaron el príncipe Guillermo, Andrés de York, Eduardo de Wessex y su esposa, Sofía (57).

Los cinco acompañaron a la Reina, que aguardaba su último aliento a la espera de que su nieto Harry llegara a tiempo y pudiera despedirse de él. El marido de Meghan Markle estaba de camino, y gracias a que se encontraba de visita en Europa estos días el vuelo no iba a ser tan largo como lo hubiera sido si estuviera en su hogar de California. El príncipe -sin la compañía de su esposa- trató de llegar a tiempo, los miembros reunidos en Balmoral esperaron el máximo tiempo posible a que llegara, pero los acontecimientos se precipitaron y cuando el avión de Harry tocó suelo cercano a Balmoral, ya se había anunciado el fallecimiento de su abuela.

Las imágenes de Harry llegando en coche a la residencia favorita de la Reina, en mitad de la lluvia y cruzando la puerta de entrada, lo dicen todo. Se puede apreciar el semblante triste y apagado del príncipe, con la mirada perdida. Momento en el que, quizá, fue consciente de que días antes había rechazado -por enésima vez- la invitación de su abuela a pasar unos días en Balmoral.

Y es que un año más, Meghan Markle y Harry fueron invitados a disfrutar de unas vacaciones en Balmoral, el refugio de verano de los Windsor y el lugar de descanso preferido de Isabel II. Se conoció a finales de julio que los duques de Sussex recibieron la invitación de la Reina, que estaba deseando pasar una temporada con sus bisnietos, Archie y Lilibet Diana.

La soberana anunció entonces que tenía previsto pasar 10 semanas en Balmoral junto a su familia. Por este motivo, y dado que los Sussex tenían compromisos en Europa, se dio la mejor oportunidad para pasarse y hacer una visita, pero de nuevo fallaron a la cita, algo a lo que ya estaba acostumbrada la monarca.

Su rechazo continuo a Balmoral

Desde que contrajeron matrimonio, Meghan y Harry no han viajado a Balmoral en los meses de verano. En 2018, estando recién casados, se les esperaba allí, pero finalmente decidieron no asistir porque Meghan se encontraba en las primeras semanas de embarazo.

En 2019 llegó otro plantón. Los Sussex, que acababan de convertirse en padres, y precisamente el pequeño Archie fue la excusa para no desplazarse hasta allí, debido a la corta edad de su primogénito. En este sentido, días después se hizo público en el diario Daily Mirror que "la Reina estaba decepcionada porque Meghan nunca había visitado Balmoral", según dictó una fuente.

Sin embargo, en el año 2020, Meghan y Harry sí aceptaron la invitación a pasar el verano en la residencia estival de la soberana, pero entonces llegó una pandemia mundial que les impediría cumplir su palabra. Ya en 2021, con las restricciones menos duras, el matrimonio tampoco apareció por Balmoral y se quedó todo el verano en California con Archie, y su pequeña Lilibet Diana, que acababa de nacer en junio.

Todos estos rechazos están ahora en el recuerdo de Harry, que no disfrutó de su abuela tanto como hubiera podido hacerlo estos años atrás, y ahora, desafortunadamente, no pudo ni siquiera llegar a tiempo para despedirse de ella.

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