Reino Unido

Un libro explica el polémico saludo de Isabel II a un ex líder terrorista del IRA

En ‘Queen of the world’, un periodista Robert Hardman revela cómo analiza la reina el gesto que tuvo al ver a Martin McGuinness, ya como vice ministro principal de Irlanda del Norte

Isabel II saluda a Martin McGuiness en 2012.
photo_cameraIsabel II saluda a Martin McGuiness en 2012.

La reina Isabel II realizó en el año 2012 un viaje a Belfast, la capital de Irlanda del Norte, para asistir a un acto cultural en un teatro. El viaje pasó a la Historia porque en el trancurso del mismo la monarca del Reino Unido estrechó la mano del entonces viceministro principal (número dos) del gobierno autónomo de Irlanda del Norte.

La polémica se debió a que Martin McGuinness tenía en su currículum una larga carrera como terrorista del IRA, la organización terrorista que durante décadas atentó para tratar de conseguir que Irlanda del Norte dejara de ser parte del Reino Unido y se uniera a la República de Irlanda. McGuinness fue comandante del IRA, y fue uno de los negociadores clave de las conversaciones para el alto el fuego de los Acuerdos de Viernes Santo de 1998.

Finalmente, Isabel II saludó a McGuinness con una sonrisa, e incluso intercambiaron un breve comentario. Muchos comentaristas destacaron la importancia simbólica de ese apretón de manos: McGuinness había sido líder una banda terrorista que rechazaba a la Corona británica, y la reina Isabel había sufrido en su familia el zarpazo del terrorismo del IRA, que asesinó en 1979 al tío de la monarca, Lord Mountbatten.

Sin embargo, ahora un libro viene a explicar y restar, en cierta medida, relevancia y épica a ese gesto.

Se trata de ‘Queen of the world’, escrito por el periodista del Daily Mail Robert Hardman. El autor del libro asegura que David Cameron, entonces primer ministro del Reino Unido, también interpretó el saludo como un gesto histórico: “Creo que fue el gesto más transformador de la diplomacia que he visto nunca. Increíble”.

Sin embargo, la reina misma le quitó hierro al asunto y le explicó que el saludo a McGuinness se debió más a una cuestión de educación: “¿Qué iba a hacer yo? Por supuesto que le estreché la mano. Habría sido incómodo no hacerlo”.

De hecho, en el libro Hardman abunda en la polémica y asegura que a Isabel II le avergonzaron las alabanzas que se escribieron a su capacidad de olvidar y perdonar para tener el gesto de saludar a un ex dirigente del IRA.

Comentarios
Somos ECD
¿Buscas un medio de información libre, que no se casa con nadie?