La nobleza

Patrimonio Nacional prepara el traslado del infante don Jaime al Panteón de Infantes

Juan Carlos I ordenó el traslado de sus restos al Monasterio del Escorial en 1985

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Patrimonio Nacional anunció, a principios de octubre de 2018, la contratación de moldes para realizar, con posterioridad, la reproducción de piezas en bronce para el sepulcro del infante don Jaime de Borbón, duque de Segovia y tío del rey Juan Carlos I.

La contratación, reflejada en el Boletín Oficial del Estado con carácter “adjudicado” significará el primer paso de un posterior traslado del cuerpo de don Jaime del pudridero de infantes al panteón.

El presupuesto base de la licitación de los moldes costará 7.500 euros. La empresa encargada de realizar los moldes será Cleaner Lamp, una empresa dedicada a la fabricación y mantenimiento de lámparas de bronce.

Infante sin derechos dinásticos

El segundo hijo de los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia, nació el 23 de junio de 1908 en el Palacio Real de la Granja de San Ildefonso en Segovia. A los cuatro años se quedó sordo tras una intervención quirúrgica por una doble mastoiditis.
En 1921, su padre le nombró caballero de la Orden del Toisón de Oro y en 1925, se le concedió el collar de la Orden de Carlos III y la gran cruz de la Orden de Isabel la Católica. El infante abandonó España en 1931 tras la proclamación de la Segunda República.

Dos años después, el infante don Jaime renunció a sus derechos dinásticos junto a su hermano, Alfonso de Borbón y Battenberg, por petición de Alfonso XIII. En 1941, los legitimistas franceses consideraron al infante jefe de la Casa de Borbón y pretendiente al trono de Francia.

En 1949, Jaime de Borbón pidió la revocación de sus derechos de sucesión, y se mostró contrario a que su hermano Juan de Borbón fuese considerado rey de España. El infante renunció definitivamente a sus posibles derechos dinásticos en 1969, cuando el príncipe Juan Carlos fue designado sucesor por Francisco Franco.

El infante murió en Suiza, el 20 de marzo de 1975. Diez años después, el rey Juan Carlos I ordenó el traslado de sus restos al Monasterio de El Escorial. Desde 1985 han permanecido ahí, aunque el anuncio de Patrimonio Nacional sugiere que los restos podrán ser trasladados próximamente.

 
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