España

Los problemas de la infanta Sofía en el Colegio Rosales por su afición al fútbol, un deporte “de hombres”

La hija menor de los reyes, que además juega en un equipo madrileño como centrocampista, ha escuchado comentarios negativos y hasta algún insulto

La federación regaló a las hermanas dos camisetas de la selección española con su nombre impreso y el número 10. Ambas posaron sonrientes con sus regalos en una foto que difundió en redes la Casa del Rey.
photo_camera La federación regaló a las hermanas dos camisetas de la selección española con su nombre impreso y el número 10. Ambas posaron sonrientes con sus regalos en una foto que difundió en redes la Casa del Rey.

La infanta Sofía, hija segunda de los reyes Felipe y Letizia, acaba de iniciar lo que podría ser su último curso en el Colegio Rosales, en el que ha estado matriculada desde que tenía tres años junto a su hermana Leonor, y donde ahora finalizará los estudios de Secundaria.

Entre tanto, la princesa Leonor cursa el segundo año del Bachillerato en el colegio UWC Atlantic College, en Gales, al que se incorporó a principios de septiembre.

Según fuentes solventes consultadas por Monarquía Confidencial, es posible que Sofía se matricule en ese centro de Gales el curso próximo, siguiendo así los pasos de su hermana, aunque todavía no está decidido.

Aficionada al fútbol

Una de las aficiones principales de Sofía es el fútbol. Tanto ella como su hermana Leonor han acompañado a su padre, el rey, en un partido de fútbol al menos en una ocasión, aunque por separado. Fue en 2016, en encuentros de la Champions disputados en Madrid. 

Todo empezó cuando el profesor de gimnasia de Rosales, que es muy futbolero, comentó en el colegio que iba a acudir a un partido. Entonces, las niñas plantearon en casa si ellas podían ir también. Los padres decidieron que sí, y que lo hicieran cuando asistiera su padre, acompañándole. 

En dos estadios

La decisión sobre a qué campo acudir cada una de ellas se tomó en función del calendario. El primer partido se celebraba en el Wanda-Metropolitano, y allí, por prelación de edad, asistió la mayor, la princesa Leonor. 

El segundo tuvo lugar en el Santiago Bernabéu, y a ese acudió Sofía. La elección no tuvo nada que ver con la afición a uno u otro equipo, si bien enseguida se dijo que Leonor era hincha del Atlético como su padre.

En el caso de Sofía, lo pasó en grande durante el partido del Real Madrid. Estaba alucinada por lo que veía. Era la primera que acudía a un estadio, con público, en un partido oficial.

Con la Selección femenina

El pasado mes de julio, las dos hermanas en solitario, sin sus padres los reyes, asistieron en Londres, en el estadio Brentford Community, a un partido de la Selección femenina de fútbol, en la fase de grupos de la Eurocopa. Las acompañó el ministro de Deportes, Miquel Iceta, y fueron recibidos por Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol.

El equipo nacional venció a Dinamarca por un gol a cero, y en las imágenes de televisión se vio a Leonor y Sofía aplaudiendo las jugadas y el tanto conseguido por el combinado español.

La Casa del Rey difundió unas imágenes posteriores de las hermanas en el vestuario junto a las jugadoras, donde intercambiaron comentarios y les regalaron una camiseta con su nombre.

Centrocampista

La infanta Sofía es una futbolera empedernida, a la que no solo le gusta ver el fútbol, sino que lo practica en el colegio y siempre que puede: juega y le gusta. Y lo hace bastante bien, añaden las fuentes consultadas.

Más aún. Monarquía Confidencial ha sabido que la infanta milita actualmente en un equipo madrileño, donde juega como centrocampista.

No hay por el momento fotografías de la infanta practicando ese deporte en competiciones oficiales locales.

Problemas en Rosales

Esa afición al fútbol, y la circunstancia de que, siempre que puede, lo practica también en el colegio, está provocando problemas en Rosales a la infanta Sofía.

Según ha sabido Monarquía Confidencial, de fuentes solventes, compañeros de la infanta llevan tiempo haciendo comentarios despectivos sobre sus gustos deportivos de los que son conocedores y espectadores. 

En los descansos, Sofía busca jugar al fútbol e integrarse con el resto de sus compañeros, pero ha encontrado resistencias porque algunos de ellos consideran, y así lo comentan, que el fútbol es un deporte “de hombres”. 

Descalificativos

Algunos de estos calificativos dirigidos a la infanta Sofía serían homófobos y afectarían emocionalmente a la hija menor de los reyes, cuentan las fuentes consultadas. 

Monarquía Confidencial se ha dirigido al Colegio Rosales para solicitar información sobre estos hechos, pero ha sido en vano. Ni telefónicamente, ni después de tres mensajes escritos remitidos a la dirección del centro, ha habido ninguna respuesta. 

Zarzuela dice que no sabe nada

No sería la primera vez que el colegio recibe “llamadas de atención” respecto a la situación de alumnos, ya que algunos aseguran que han sufrido acoso y sus padres se han visto obligados a cambiarlos de centro.

Igualmente, MC se ha dirigido al Palacio de La Zarzuela para solicitar información sobre la infanta Sofía en Rosales, pero la única respuesta recibida es que ellos no tienen conocimiento “de asuntos escolares o preferencias propias”.

Cambio en el centro

La incorporación de las dos hijas de los reyes provocó en su día que Rosales realizara algunas reformas arquitectónicas, como por ejemplo elevar la altura de los muros para evitar vistas y la toma de imágenes. Los padres tampoco podían grabar vídeos en las funciones de Navidad cuando participaban Leonor y Sofía. 

De igual forma, la dirección ordenó el cambio de los menús para que se suprimieran determinados alimentos que antes eran habituales e introducir otros más saludables. 

Estos últimos ajustes no fueron bien recibidos por algunos alumnos y sus padres, que no entendían esas alteraciones cuando las niñas reales se llevaban su propia comida.

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