España

Patrimonio Nacional prepara el Belén Napolitano del Palacio Real de Madrid

Este año los protagonistas son las figuras de los reyes Carlos IV y su esposa María Luisa de Parma

img_1345
photo_cameraimg_1345

Desde el viernes, 6 diciembre de 2019, a partir de las 10 horas, y hasta el lunes, 6 de enero de 2020, se puede visitar en el Salón de Alabarderos del Palacio Real de Madrid el tradicional Belén del Príncipe, iniciado por Carlos III para su hijo, el futuro Carlos IV.

Los técnicos de Patrimonio Nacional han incorporado elementos inspirados en las Colecciones y Sitios Reales. Este año gira en torno a las figuras de los reyes Carlos IV y su esposa María Luisa de Parma, de quienes en 2019 se cumple el bicentenario de su fallecimiento.

Así como a los Patronatos Reales madrileños de los conventos de la Encarnación y las Descalzas Reales, protagonistas también de la exposición temporal.

Cerca del mercado, como homenaje a la primera vuelta al mundo cuyo centenario se celebra este año, se sitúa la maqueta de la nao Victoria. En torno a la fachada del Monasterio de la Encarnación, se desarrolla una escena que evoca el tapiz de Goya Los zancos.

Este año los músicos portan reproducciones del “Cuarteto Palatino” de Stradivarius, comprado por Carlos III a los descendientes del gran luthier de Cremona, para la orquesta de cámara de su hijo el entonces Príncipe de Asturias, futuro Carlos IV. 

Los reyes Carlos IV y María Luisa, se presentan al Niño Jesús, los símbolos de la monarquía, la corona y el cetro.

En esta ocasión, además, se ha contado con la colaboración interdisciplinar de los técnicos del Patrimonio Nacional.

Los orígenes del Belén

Felipe V, en su viaje a Italia en 1702, recibió como regalo un Belén napolitano. Su hijo Carlos III, Rey de Nápoles desde 1735, quien traiga un Belén en 1760 para colocarlo en el Palacio del Buen Retiro en sus primeras navidades como Rey de España.

La belenística estaba limitada a los monasterios de clausura y a reducidos conjuntos de imágenes que eran propiedad de algunas de las familias nobles de Madrid.

Sin embargo, los nacimientos de origen napolitano, fueron adoptados en todos los lugares como elemento imprescindible para celebrar la Navidad.

Esta afición la heredaron los hijos de Carlos III, el Infante don Gabriel y especialmente el Príncipe don Carlos, futuro Rey Carlos IV, quien encargó que se adquirieran las mejores figuras de belén que existieran en los mercados napolitano o genovés.

El Belén del Príncipe se fue incrementando con el paso de los años con figuras por artistas españoles, principalmente José Esteve y José Ginés.

El Belén del Príncipe se decía que tenía 5.950, si contamos todos los elementos, como animales que adornaban cada una de las figuras, o escenas como la posada, la taberna, el mercado, etc.

A mediados del siglo XIX, fue necesario presentar un boleto expedido en Palacio para entrar en el recinto y visitar el Belén.

En 1845, un pintor del prestigio de Vicente López fue el encargado de la disposición escenográfica del Belén, contando para ello con la colaboración de todos los oficiales de Palacio.

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres ser protagonista del Confidencial Digital?