España

La Guardia Real entrena en una montaña invernal para mantener sus capacidades al nivel del Ejército de Tierra

Los Monteros de Espinosa han ejercitado la capacidad para resolver un adiestramiento en un terreno con dificultades

La Guardia Real en la adaptación al medio
photo_cameraLa Guardia Real en la adaptación al medio

La Guardia Real ha realizado un ejercicio que les permite mantener sus capacidades al nivel de cualquier compañía de este tipo del Ejército de Tierra

Entre los días 10 y 19 de febrero, la Compañía Monteros de Espinosa ha desarrollado su ejercicio anual de instrucción técnica de montaña invernal tomando como base el refugio militar de Cerler en el Pirineo oscense.

El propósito principal de esta salida ha sido incrementar la instrucción y adiestramiento del personal y de la unidad de forma que la compañía fuese capaz de un resolver con éxito un ejercicio en terreno montañoso invernal con garantías de seguridad.

En este sentido, varias actividades se orientaron a la consecución de los niveles elemental y básico de montaña, los antiguos cazador y esquiador, y cuyos planes de instrucción quedan ahora perfectamente recogidos en distintas publicaciones del Mando de Adiestramiento y Doctrina, de forma que nos permiten adherirnos al sistema estandarizado del Ejército de Tierra que en la actualidad regula la formación de las unidades de montaña.

Durante estas jornadas se han realizado prácticas de vida y movimiento en montaña y frío extremo, poniendo especial atención en sesiones de técnica de esquí dirigidas por personal titulado del Grupo de Honores y que han contribuido a reforzar las capacidades básicas para moverse sobre diversos tiempos de nieve.

Como complemento a lo anterior, se profundizó en el aprendizaje y práctica de esquí de travesía, modalidad que permite ascender y alcanzar collados y cumbres y que es el verdadero medio de desplazamiento con el que cuentan los cazadores de montaña.

Del mismo modo se trabajaron diversas habilidades que facilitan la supervivencia en un ambiente tan hostil y se impartieron conocimientos y procedimientos tácticos que pusieron de manifiesto las peculiaridades del combate en este medio.

Buenos ejemplos del calado de estas enseñanzas fueron una exitosa ascensión de doble jornada, con pernocta incluida en refugio de circunstancias, o una marcha de aplicación de 750 m de desnivel positivo hasta hacer cima en el Pico Cerler y que finalizó con un descenso nocturno por pendientes de dificultad alta y con visibilidad muy reducida.

El Plan Anual de Preparación de la Guardia Real determina que se organicen módulos específicos de adiestramiento en montaña invernal y estival para mantener las capacidades de la Compañía Monteros de Espinosa de forma que esté en disposición de realizar vida y movimiento en montaña como cualquier otra unidad de estas características del Ejército de Tierra.

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