España

Felipe VI se inspira en el discurso de Juan Carlos I en Corea

Ambos mencionaron a Gregorio de Céspedes y quisieron estrechar la relación entre los dos países

Su Majestad el Rey y el presidente de Corea estrechan sus manos para dar simbólicamente comienzo a la ceremonia de firma de acuerdos Corea-España
photo_cameraSu Majestad el Rey y el presidente de Corea estrechan sus manos para dar simbólicamente comienzo a la ceremonia de firma de acuerdos Corea-España

Felipe VI llegó a Corea acompañado por la reina Letizia el miércoles por la tarde. Es la primera visita de Estado de los reyes, 23 años después de que los reyes eméritos visitaran Corea del Sur.

Más de 20 años han pasado desde que Juan Carlos I estuvo en Corea de manera oficial. Esta sería la primera vez que un Jefe de Estado español visitara el país coreano.

Por aquel entonces, el rey Juan Carlos fue recibido por el Presidente Kim Young Sam. Don Felipe ha sido recibido por Moon Jae-In, actual presidente, junto a la primera dama, Kim Jung-Sook.

Felipe VI se ha inspirado en el discurso de su padre. Y es que Monarquía Confidencial ha encontrado algunas similitudes entre ambos escritos a pesar de que haya pasado más de dos décadas entre uno y otro.

Ambos monarcas quisieron resaltar el hecho de que, a pesar de que España y Corea están, geográficamente muy lejos, están más próximas de lo que parece.

“A la vista del mapa, Corea y España parecen países muy alejados, pero el mero dato cartográfico es engañoso y no refleja toda la realidad. Vivimos en una época en la que las distancias ya no son las geográficas”, aseguraba Juan Carlos I al principio de su discurso.

“Con nuestra presencia hoy aquí deseamos renovar la estrecha amistad que une a nuestras naciones, pues hay, entre España y Corea del Sur, las dos penínsulas más extremas del continente euroasiático, más coincidencias de las que la gran distancia geográfica parecería apuntar”, actualizaba Felipe VI al dirigirse a los presentes en la cena.

Referencias a Gregorio Céspedes

La relación de Corea y España comenzó en 1953 con la llegada del jesuita Gregorio Céspedes. Una personalidad que, ni Felipe VI ni Juan Carlos I, han olvidado en sus discursos.

“Un primer indicio de las posibilidades de gran entendimiento que la historia deparaba a nuestros países lo encontramos ya en el hecho de que fuera un español el primer visitante europeo a Corea: el jesuita madrileño Gregorio Céspedes, que llegó allá por 1593 a la ciudad de Changwon”, sostuvo Don Felipe.

Más de veinte años antes, Juan Carlos I también quiso transmitir al país coreano la importancia de la llegada de Céspedes. “Gracias a estas crónicas del Padre Céspedes, los españoles del siglo XVI supieron de Corea y este país comenzó a ser conocido en Europa”, indicó el rey emérito en su discurso.

Felipe VI quiso resaltar el hecho de que si Céspedes pudiera ver la estrecha relación que mantienen a día de hoy estos países, “quedaría maravillado al comprobar que en 2018 dimos la bienvenida en España a 490.000 coreanos; que en un año casi un 1% del total de la población coreana se ha sentido atraída por nuestra tierra”.

El sueño cumplido de Juan Carlos

“Permítanme, que les ruegue su colaboración para estrechar las relaciones hispano coreanas”, pedía Juan Carlos I al final de su discurso. Y es que el emérito aseguró en su discurso que “tanto España como Corea pueden contribuir conjuntamente a un mundo más desarrollado, próspero e independiente”.

Un deseo que vemos en el discurso de Felipe VI pero con otro tono: mantener la buena relación que ambos países mantienen.

Felipe VI sostuvo que Corea y España mantienen una buena relación debido a que, históricamente, “son nuestros dos países y nuestros pueblos ejemplos para el mundo, por haber logrado transitar pacífica y exitosamente de dictaduras a democracias consolidadas en la segunda mitad del siglo pasado”.

A nivel económico, Don Felipe asegura que los dos países tienen un PIB y PIB per cápita muy similares y que defienden un “un modelo económico abierto y promovemos un comercio libre y justo, apoyado en el respeto de las normas internacionales y los organismos multilaterales”.

En aquel entonces, Juan Carlos I aseguró en su discurso que “políticamente, existen grandes oportunidades en ambos países para nuestros empresarios”. Unas oportunidad que definitivamente, 23 años más tarde, se han aprovechado. Felipe VI aseguró que existe un “alto grado de cooperación triangular entre empresas españolas y surcoreanas en terceros mercados”.

Es gracias a la buena sintonía que tienen los dos países, lo que permite afirmar al Jefe del Estado español que “la distancia geográfica no podrá nunca con nuestra afinidad natural, y que el concepto coreano de URI (Nosotros) puede bien aplicarse a la amistad entre España y Corea”.

Una amistad que continuará tejiéndose, “compartiendo un presente próspero, un futuro esperanzador y una relación basada en el respeto, la confianza y la voluntad de crecer juntos”, finalizaba así Felipe VI su discurso.

 
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